LO DIJIMOS.
LO ADVERTIMOS.
Y HOY, UNA VEZ MÁS, LOS ACONTECIMIENTOS NOS OBLIGAN A PREGUNTARNOS:
¿HACIA DÓNDE ESTAMOS LLEVANDO A MÉXICO?
Porque mientras desde el poder se habla de bienestar, de justicia social y de un país que supuestamente avanza, millones de mexicanos enfrentan una realidad muy distinta.
La inseguridad que no termina.
Los servicios de salud que siguen sin responder a las necesidades de la población.
Las dificultades económicas de miles de familias.
Y ahora...
¡LAS PENSIONES DE LOS TRABAJADORES!
Sí, señoras y señores.
El Instituto Mexicano del Seguro Social acaba de modificar las reglas de la llamada Modalidad 40, un mecanismo que durante años permitió a miles de trabajadores continuar cotizando voluntariamente y mejorar las condiciones económicas de su futura jubilación.
Con las nuevas disposiciones, quienes se incorporen deberán sujetarse a un límite salarial relacionado con su último sueldo registrado ante el IMSS.
También desaparece la posibilidad de realizar nuevas inscripciones con pagos retroactivos.
En otras palabras, trabajadores que antes podían aportar cantidades mayores para buscar una mejor pensión ahora encontrarán restricciones que podrían reducir significativamente sus expectativas de retiro.
Y aunque las autoridades aseguran que estas medidas buscan evitar irregularidades y proteger las finanzas del Instituto, hay una pregunta que no podemos dejar pasar:
¿POR QUÉ LAS MEDIDAS PARA CORREGIR LOS PROBLEMAS DEL SISTEMA TERMINAN LIMITANDO TAMBIÉN LAS OPCIONES DE LOS TRABAJADORES QUE HAN ACTUADO LEGALMENTE?
Porque estamos hablando de hombres y mujeres que han dedicado treinta, cuarenta o incluso más años de su vida al trabajo.
Mexicanos que han pagado impuestos.
Que han contribuido a la seguridad social.
Que han sostenido con su esfuerzo una parte fundamental de la economía nacional.
Y que, cuando finalmente se acerca el momento de descansar, descubren que las reglas para construir su futuro pueden cambiar.
¡QUÉ FÁCIL RESULTA HABLAR DE BIENESTAR DESDE UNA OFICINA!
¡QUÉ FÁCIL ES PROMETER TRANQUILIDAD CUANDO NO SE VIVE CON LA INCERTIDUMBRE DE LLEGAR A LA VEJEZ SIN INGRESOS SUFICIENTES!
Y aquí debemos ser claros.
La Modalidad 40 no ha desaparecido.
Quienes ya estaban inscritos conservan, durante su periodo contratado, las condiciones previamente establecidas.
Pero eso no elimina la preocupación de quienes todavía no ingresaban al sistema y habían planeado mejorar su jubilación mediante aportaciones voluntarias.
¿QUÉ PASARÁ CON ELLOS?
¿Quién responde por las expectativas que construyeron durante años?
¿Quién garantiza que las decisiones tomadas hoy no terminen afectando su calidad de vida mañana?
Se nos dice que hay que combatir los abusos.
¡POR SUPUESTO QUE SÍ!
Que se investiguen las irregularidades.
Que se sancione a quienes hayan cometido fraudes.
Que se castigue a quienes hayan utilizado mecanismos ilegales para obtener beneficios indebidos.
¡PERO QUE NO SE CONFUNDA COMBATIR EL FRAUDE CON CERRAR LAS OPORTUNIDADES DE QUIENES HAN TRABAJADO HONRADAMENTE!
Y hay algo todavía más preocupante.
El propio acuerdo contempla una evaluación posterior de estas medidas.
Es decir, el futuro de las reglas pensionarias todavía puede experimentar nuevas modificaciones.
Por eso resulta indispensable que las autoridades expliquen con absoluta transparencia cuál será el impacto real sobre los trabajadores.
Porque una pensión no es un regalo del gobierno.
UNA PENSIÓN ES EL RESULTADO DE AÑOS DE TRABAJO, COTIZACIONES Y DERECHOS CONSTRUIDOS A LO LARGO DE TODA UNA VIDA.
Y precisamente por eso, cualquier modificación que afecte las posibilidades de obtenerla merece una explicación pública, técnica y convincente.
Pero este asunto no puede analizarse de manera aislada.
Porque cuando observamos el panorama nacional encontramos demasiados problemas que siguen esperando soluciones.
Hospitales donde los pacientes enfrentan dificultades para recibir atención.
Familias que viven preocupadas por la inseguridad.
Comunidades que reclaman infraestructura.
Trabajadores cuyos ingresos no siempre alcanzan para cubrir sus necesidades.
Y ahora, mexicanos que también tendrán que revisar sus planes para el retiro.
¿DE VERDAD PODEMOS DECIR QUE TODO MARCHA BIEN?
¿DE VERDAD PODEMOS CONFORMARNOS CON LOS DISCURSOS OFICIALES?
¿O HA LLEGADO EL MOMENTO DE EXIGIR RESULTADOS QUE SE REFLEJEN EN LA VIDA DIARIA DE LA POBLACIÓN?
Porque un país no avanza solamente porque sus gobernantes lo repitan.
Un país avanza cuando sus ciudadanos viven seguros.
Cuando tienen acceso a servicios médicos dignos.
Cuando encuentran oportunidades de trabajo.
Cuando sus ingresos les permiten vivir con tranquilidad.
Y cuando pueden llegar a la vejez sin miedo a quedarse desprotegidos.
¡ESO ES BIENESTAR!
¡NO LOS DISCURSOS!
¡NO LAS CIFRAS UTILIZADAS PARA JUSTIFICAR CUALQUIER DECISIÓN!
¡NO LAS PROMESAS QUE DESPUÉS SE PIERDEN ENTRE EXPLICACIONES Y NUEVAS DISPOSICIONES!
México necesita instituciones sólidas, finanzas públicas responsables y un sistema de pensiones sostenible.
Pero también necesita decisiones que respeten los derechos de los trabajadores y que no trasladen injustamente sobre ellos el costo de corregir los errores del sistema.
Y si estas modificaciones son necesarias, que se expliquen.
Que se demuestre su impacto.
Que se escuche a los trabajadores.
Y que se garantice que las medidas no terminen perjudicando a quienes han cumplido con sus obligaciones.
Porque el futuro de millones de mexicanos no puede decidirse sin transparencia.
HOY SON LAS REGLAS DE LA MODALIDAD 40.
MAÑANA NO SABEMOS QUÉ OTRAS DECISIONES PODRÍAN VENIR.
Y ESE ES PRECISAMENTE EL PROBLEMA:
LA INCERTIDUMBRE SOBRE NUESTRO PROPIO FUTURO.
Lo dijimos.
Lo hemos venido señalando.
Y lo seguiremos diciendo mientras existan razones para preocuparnos por el rumbo del país.
¡VAMOS EN PICADA CUANDO LA TRANQUILIDAD DE LOS MEXICANOS SE CONVIERTE EN INCERTIDUMBRE!
Porque una nación que no garantiza condiciones dignas para sus trabajadores, sus enfermos y sus adultos mayores tiene mucho que corregir.
Y mientras tanto...
Seguimos escuchando que México está mejor que nunca.
¿MEJOR PARA QUIÉN?
¿PARA QUIÉNES TOMAN LAS DECISIONES O PARA QUIENES TODOS LOS DÍAS TIENEN QUE VIVIR CON SUS CONSECUENCIAS?
Y LA MODIFICACIÓN DE LAS PENSIONES DEL IMSS PODRÍA SER APENAS EL COMIENZO DE NUEVAS DISCUSIONES SOBRE NUESTRO FUTURO.
Y TODAVÍA CREEMOS QUE ESTAMOS BIEN...
¡LO DIJIMOS!
¡VAMOS EN PICADA!