Médicos, enfermeras, camilleros, personal administrativo y jubilados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) han encabezado en octubre una ola de manifestaciones a nivel nacional para exigir mejores salarios, abasto de medicamentos e insumos, contratación de personal y cambios en la dirigencia sindical. Las protestas han llevado al Gobierno federal y al IMSS a abrir mesas de trabajo y anunciar la revisión de un programa integral para el personal de salud.
Una movilización que creció
El conflicto se intensificó tras el rechazo de trabajadores de base al incremento salarial acordado por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), que contempla 2.9 por ciento directo al salario tabular y 3.9 por ciento en prestaciones. Los inconformes consideran insuficiente esa oferta y demandan un aumento directo de 10 por ciento al salario base.
La primera megamarcha nacional se realizó el 13 de octubre, con contingentes provenientes de más de diez estados, entre ellos Morelos, Puebla, Querétaro, Guerrero y el Estado de México. La movilización reunió no solo a médicos y enfermeras, sino también a trabajadores sociales, personal de guarderías, intendencia, camilleros, operadores de ambulancias y empleados administrativos.
Las principales demandas
El pliego petitorio fue ampliándose conforme avanzaron las movilizaciones. Además del aumento salarial, los trabajadores exigen:
Abasto suficiente de medicamentos, material de curación, equipo médico y mobiliario.
Contratación de más personal médico, de enfermería y administrativo para reducir la sobrecarga laboral.
Mejores condiciones de jubilación y pensión, así como rechazo a las Afores.
Un presupuesto para salud equivalente al menos al 7 por ciento del Producto Interno Bruto.
La renuncia de Rafael Olivos Hernández, secretario general del SNTSS, y la salida de Zoé Robledo de la dirección del IMSS.
La eliminación del artículo 136 Bis del contrato colectivo, que los trabajadores consideran una restricción a su libertad de expresión sindical.
Protestas en varios estados
Las manifestaciones no se limitaron a la Ciudad de México. En Tijuana, personal del IMSS protestó por falta de insumos, medicamentos y equipo, además de la sobrecarga laboral.
En Yucatán, Nuevo León, Tabasco, Sonora e Hidalgo también se registraron marchas y bloqueos. En Tabasco, trabajadores del IMSS-Bienestar exigieron la destitución del delegado estatal, a quien responsabilizan del desabasto de insumos.
En Oaxaca, trabajadores de IMSS-Bienestar del Istmo de Tehuantepec realizaron una suspensión de labores de 48 horas que afectó consultas externas, laboratorios y cirugías programadas en 19 delegaciones locales y más de 100 clínicas rurales.
Resoluciones y respuesta oficial
Tras las movilizaciones, el Gobierno federal instaló mesas de negociación mediadas por la Secretaría de Gobernación. La presidenta Claudia Sheinbaum informó que el IMSS evalúa un programa integral para el personal de salud que contempla incrementos salariales, regularización de plazas y atención a otras demandas laborales.
La dirigencia del SNTSS, por su parte, convocó a una consulta entre más de 476 mil trabajadores para validar el aumento propuesto; sin embargo, la base lo rechazó el 14 de octubre.
Ante los reclamos por desabasto, Sheinbaum planteó digitalizar procesos y automatizar almacenes para detectar y resolver faltantes de medicamentos, con apoyo de ingenieros y egresados universitarios.
Un conflicto abierto
Aunque hay negociaciones en curso, el movimiento no ha cesado. Los trabajadores convocaron una segunda megamarcha el 21 de octubre, desde el Centro Médico Nacional Siglo XXI, y anunciaron nuevas acciones para el 30 de octubre, además de una asamblea constituyente.
El IMSS ha reconocido el derecho de los trabajadores a manifestarse, pero ha pedido mantener libres los accesos a hospitales y clínicas, especialmente para ambulancias, urgencias y pacientes con citas o cirugías programadas.
La resolución del conflicto dependerá de si las mesas de diálogo traducen las demandas en aumentos salariales efectivos, contrataciones, abasto garantizado y cambios en la representación sindica
