A VER...
ESTAMOS LLEGANDO A LA RECTA FINAL DEL 2026.
Prácticamente nos quedan dos meses para concluir un año que, para muchas familias oaxaqueñas, no ha sido nada sencillo.
Y mientras las administraciones públicas comienzan a preparar sus cierres presupuestales, administrativos y operativos, nosotros queremos hacer una reflexión.
Porque a estas alturas del año, buena parte de las decisiones ya fueron tomadas.
Los presupuestos fueron asignados.
Los programas se pusieron en marcha.
Las obras se anunciaron.
Los recursos se ejercieron o se encuentran en sus últimas etapas de ejecución.
Y aunque todavía queda trabajo por realizar...
LO QUE SE HIZO, SE HIZO.
Y LO QUE NO SE HIZO, DIFÍCILMENTE PODRÁ RESOLVERSE TODO EN LOS ÚLTIMOS DOS MESES.
Ahora comienza una etapa muy importante.
LA DE LOS RESULTADOS.
Porque seguramente, durante noviembre y diciembre, comenzaremos a escuchar informes de gobierno, balances administrativos, cifras de inversión, obras realizadas y discursos sobre los avances alcanzados.
Y está bien.
Las autoridades tienen la obligación de informar.
PERO HAY ALGO QUE NO DEBEMOS CONFUNDIR.
UNA COSA ES INFORMAR CUÁNTO DINERO SE GASTÓ... Y OTRA MUY DISTINTA ES DEMOSTRAR QUÉ BENEFICIOS PRODUJO ESE DINERO.
Porque gastar millones de pesos no necesariamente significa haber gobernado bien.
Anunciar inversiones tampoco significa que la economía de las familias haya mejorado.
Y presentar fotografías de obras públicas no demuestra, por sí solo, que los ciudadanos tengan mejores condiciones de vida.
MIREN USTEDES...
Durante este año hemos escuchado hablar de inversiones, proyectos estratégicos, infraestructura, programas sociales y crecimiento económico.
Y no podemos negar que existen avances en diferentes sectores.
Incluso, las cifras económicas más recientes muestran una recuperación de la actividad productiva en Oaxaca durante el segundo trimestre del año.
PERO LA PREGUNTA ES OTRA.
¿ESA RECUPERACIÓN YA LLEGÓ A LOS HOGARES?
¿YA LA SIENTE EL COMERCIANTE?
¿LA SIENTE EL CAMPESINO?
¿LA SIENTE EL TRANSPORTISTA?
¿LA SIENTE QUIEN TIENE UN PEQUEÑO RESTAURANTE, UNA TIENDA O UN NEGOCIO FAMILIAR?
¿LA SIENTEN LOS TRABAJADORES QUE TODOS LOS DÍAS SALEN A BUSCAR EL SUSTENTO DE SUS FAMILIAS?
PORQUE UNA COSA SON LAS ESTADÍSTICAS...
Y OTRA ES LA REALIDAD COTIDIANA.
Y AQUÍ QUIERO PEDIRLES ALGO.
A TODOS LOS QUE NOS ESTÁN ESCUCHANDO.
HAGAN UN EJERCICIO MUY SENCILLO.
ABRAN SUS CARTERAS.
ABRAN SUS MONEDEROS.
REVISEN SUS CUENTAS.
Y PREGÚNTENSE...
¿REALMENTE TENEMOS MÁS DINERO QUE ANTES?
¿NOS ALCANZA MEJOR PARA COMPRAR LOS ALIMENTOS?
¿PODEMOS PAGAR SIN TANTAS DIFICULTADES LA LUZ, EL AGUA, EL GA
¿NOS QUEDA DINERO DESPUÉS DE CUBRIR LOS GASTOS DE LA CASA?
¿PODEMOS AHORRAR?
¿O SIMPLEMENTE ESTAMOS TRABAJANDO PARA PAGAR DEUDAS Y SOBREVIVIR HASTA LA SIGUIENTE QUINCENA?
PORQUE ESA TAMBIÉN ES UNA FORMA DE MEDIR LA ECONOMÍA.
Y QUIZÁ SEA LA MÁS IMPORTANTE PARA MILLONES DE PERSONAS.
No se trata de desconocer las cifras oficiales.
Se trata de entender que el crecimiento económico debe traducirse en bienestar.
Y SI ESE BIENESTAR NO LLEGA A LOS HOGARES...
ENTONCES TODAVÍA HAY MUCHO POR HACER.
AHORA BIEN...
Oaxaca necesita entrar al 2027 con una visión mucho más firme.
No podemos permitirnos otro año de incertidumbre económica.
Necesitamos fortalecer el comercio.
Impulsar la actividad turística.
Apoyar verdaderamente al campo.
Generar condiciones para que los pequeños empresarios puedan crecer.
Facilitar las inversiones.
Y, SOBRE TODO, CREAR EMPLEOS QUE OFREZCAN INGRESOS SUFICIENTES.
Porque Oaxaca no puede depender únicamente de las grandes obras públicas, de los programas gubernamentales o del dinero que envían nuestros paisanos desde Estados Unidos.
Necesitamos una economía que produzca.
QUE GENERE.
QUE VENDA.
QUE COMPRE.
Y QUE PERMITA A LAS FAMILIAS VIVIR CON DIGNIDAD.
Y AQUÍ HAY UNA RESPONSABILIDAD COMPARTIDA.
DEL GOBIERNO FEDERAL.
DEL GOBIERNO DEL ESTADO.
Y DE LOS GOBIERNOS MUNICIPALES.
Cada uno dentro de sus atribuciones tiene la obligación de contribuir a generar mejores condiciones para el desarrollo económico.
Porque no basta con administrar presupuestos.
HAY QUE ADMINISTRAR CON RESULTADOS.
Y no basta con decir que se está trabajando.
HAY QUE DEMOSTRAR QUE ESE TRABAJO ESTÁ DANDO FRUTOS.
Estamos entrando en una etapa en la que las administraciones deberán rendir cuentas.
Y SERÍA MUY BUENO QUE ESAS CUENTAS NO SE LIMITARAN A DECIRNOS CUÁNTOS MILLONES DE PESOS SE EJERCIERON.
Queremos saber cuántos empleos se generaron.
Cuántos negocios lograron fortalecerse.
Cuántas comunidades mejoraron sus condiciones de vida.
Cuántas obras anunciadas fueron realmente terminadas.
Y QUÉ RESULTADOS CONCRETOS RECIBIERON LOS CIUDADANOS.
Porque el presupuesto público no es dinero de los funcionarios.
ES DINERO DE LA SOCIEDAD.
Y LA SOCIEDAD TIENE DERECHO A SABER QUÉ SE HIZO CON ÉL.
PERO TAMBIÉN HAY ALGO QUE DEBEMOS DECIR.
No podemos responsabilizar exclusivamente a un gobierno de todos los problemas económicos.
Existen circunstancias nacionales e internacionales que afectan el comercio, las inversiones y el poder adquisitivo.
PERO ESO TAMPOCO PUEDE CONVERTIRSE EN UNA EXCUSA PERMANENTE.
Porque precisamente para enfrentar los problemas existen las políticas públicas.
Y PARA ESO SE ELIGEN AUTORIDADES.
PARA ENCONTRAR SOLUCIONES.
NO SOLAMENTE PARA EXPLICARNOS POR QUÉ LAS COSAS NO SE PUDIERON HACER.
MIREN...
El 2027 está a la vuelta de la esquina.
Y debería comenzar con una estrategia económica que tenga como prioridad recuperar y fortalecer el ingreso de las familias oaxaqueñas.
Que el crecimiento no se quede solamente en los informes.
Que las inversiones no se queden únicamente en los anuncios.
Y que las oportunidades no sean privilegio de unos cuantos.
Porque Oaxaca tiene un enorme potencial.
Tenemos turismo.
Tenemos campo.
Tenemos comercio.
Tenemos cultura.
Tenemos recursos naturales.
Y TENEMOS, SOBRE TODO, GENTE TRABAJADORA.
LO QUE NECESITAMOS ES QUE ESE POTENCIAL SE CONVIERTA EN OPORTUNIDADES REALES.
Y PARA TERMINAR...
Quiero regresar a la pregunta con la que comenzamos.
ABRAN SUS CARTERAS.
ABRAN SUS MONEDEROS.
Y MIREN CUÁNTO DINERO TIENEN.
Porque quizá ahí encontremos una respuesta que no siempre aparece en los discursos oficiales.
SI DESPUÉS DE TRABAJAR TODO EL AÑO...
DESPUÉS DE PAGAR IMPUESTOS...
DESPUÉS DE CUMPLIR CON NUESTRAS OBLIGACIONES...
Y DESPUÉS DE HACER HASTA LO IMPOSIBLE PARA SACAR ADELANTE A NUESTRAS FAMILIAS...
RESULTA QUE NO NOS QUEDA PRÁCTICAMENTE NADA...
ENTONCES TENEMOS QUE PREGUNTARNOS:
¿DE QUÉ SIRVE QUE NOS DIGAN QUE LA ECONOMÍA VA BIEN, SI EN NUESTRAS CASAS TODAVÍA NO LO SENTIMOS?
Que nadie confunda esta reflexión.
No queremos que a Oaxaca le vaya mal para justificar nuestras críticas.
¡AL CONTRARIO!
QUEREMOS QUE LE VAYA EXTRAORDINARIAMENTE BIEN.
Pero que ese bienestar llegue a todos.
Porque al final del día...
EL VERDADERO ÉXITO DE UN GOBIERNO NO DEBERÍA MEDIRSE SOLAMENTE POR CUÁNTO DINERO GASTÓ...
SINO POR CUÁNTO MEJORÓ LA VIDA DE LA GENTE.
EL 2026 ESTÁ POR TERMINAR.
LO QUE SE HIZO, SE HIZO.
AHORA QUEREMOS RESULTADOS.
Y QUE EL 2027 NO SEA SIMPLEMENTE OTRO AÑO DE PROMESAS...
QUE SEA EL AÑO EN QUE LOS OAXAQUEÑOS COMENCEMOS A SENTIR LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA EN NUESTROS PROPIOS BOLSILLOS.
PORQUE LOS DISCURSOS NO PAGAN LAS CUENTAS.
LAS PROMESAS NO LLENAN LOS REFRIGERADORES.
Y LOS INFORMES DE GOBIERNO...
NO LLENAN LAS CARTERAS DE LOS CIUDADANOS.
Soy Mauricio D' Ríos Reynoso.
Y ESTA ES MI OPINIÓN.
